sábado, 31 de enero de 2026

Más allá del CV: El arte de encontrar el encaje perfecto en tu PyME

Como analicé la semana pasada al hablar de las
carreras en Zig-Zag, el mercado laboral del 2026 nos exige una flexibilidad sin precedentes. Esta fluidez, si bien enriquece los perfiles, también aumenta el riesgo de que las organizaciones contraten por urgencia y no por propósito, perdiendo, a veces, la posibilidad de un encaje óptimo. En el ecosistema de las PyMEs de nuestra región, profesionalizar la selección no es un lujo administrativo, sino una medida de protección de la cultura organizacional y la rentabilidad.

domingo, 25 de enero de 2026

La carrera laboral ya no es una escalera: Metodología Zig-Zag en el desarrollo profesional

En el post de la semana pasada comenté que estamos viviendo una resaca tecnológica. La OIT nos advirtió que 408 millones de personas quieren trabajar y no pueden, no por falta de tecnología, sino por falta de las habilidades humanas para gestionarla (OIT, 2026).

Si aceptamos ese diagnóstico, debemos también aceptar su consecuencia directa: la escalera corporativa lineal está en sus últimos momentos.

Si la vida media de tus habilidades técnicas se ha reducido a apenas dos años según los principales índices del mercado (IBM IBV, 2025), intentar subir peldaño a peldaño en la misma dirección puede convertirse en un suicidio profesional. En 2026, una alternativa para tu  desarrollo laboral es hacer Zig-Zag. No se trata de ascender ciegamente, sino de moverse estratégicamente, a veces lateralmente, a veces hacia atrás para tomar impulso. Ir hacia donde tu diferencial humano sea más valorado.

domingo, 18 de enero de 2026

2026 - El año de la revancha humana: por qué la IA no está cerrando la brecha


Si 2024 fue el año del asombro por la Inteligencia Artificial y 2025 el de la implementación masiva, 2026 está perfilándose como el año de la resaca tecnológica.

No me malinterpreten: la IA no se irá a ninguna parte. Pero las conversaciones en las mesas chicas están cambiando. Ya no se trata de ¿qué herramienta comprar?, sino de ¿por qué, con tanta tecnología, seguimos teniendo problemas tan básicos de talento?.

La respuesta corta: olvidamos que la tecnología es un acelerador, no un conductor. Y los datos globales de esta semana nos dan la razón.

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